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En tu cara, Neruda #1

Meridionales son los ojos

 

Meridionales son los ojos

que pintan de colores

las raíces de este bosque

lleno de dolor.

Meridionales son los ojos

que escuchan por la ventana

los sonidos etéreos

ausentes de sabor.

Meridional es la risa

tan escasa en estos días de tu vida

tan natural, tan efímera

la mejor, la que nunca se olvida.

No es meridional el tiempo

tan ajeno, paralelo a tu existencia

que cuando es, fluye

y cuando no, pasa.

Meridional es la brisa

que desnuda, congela, enviste

y me recuerda lo lejos

que aún estoy.

Meridionales son los ojos

que pintan de colores

las raíces de este bosque

lleno de pasión.

N.B. Primer noche de regreso después de sobrevivir al Empire Builder. Dolor de cabeza inhumano. Dos pestañas en las lagañas de tu ojo derecho.

Mirador 4

Cosas hermosas se pueden decir de la mujer. De cualquier mujer, porque todas son dueñas de ese misterio, “el eterno femenino“, que reside lo mismo en la Gioconda que en una secretaria.

Uno de los piropos más bellos que conozco se debe a Keneth Tynan, famoso crítico de cine inglés. Hablando de Greta Garbo dijo:

“Lo que ves en otras mujeres cuando estás borracho, lo ves en ella estando sobrio”.

La Garbo, en efecto, hacía que el misterio de la mujer fuera más misterioso, quizá por su actitud de indiferencia ante los hombres. El que es afortunado, sin embargo- me cuento yo en el número de los venturosos-, ve en todas las mujeres, sobrio, lo que otros ven en una sola cuando están borrachos…

Greta Garbo

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Armando Fuentes Aguirre

Mirador

FELICIDADES A LA MIA MADRE EN SU CUMPLE!!

Mirador 3

Me habría gustado conocer a aquel camarógrafo de cine.

Rodó la película de Marlene Dietrich. Pasados 20 años fue llamado para hacer otro film, también con ella.

Después de las primeras tomas la Dietrich se quejó. le dijo al camarógrafo:

No me gusta cómo me veo. Parezco otra. Debe usted estar haciendo algo mal.

Perdóneme, Miss Dietrich

respondió con suavidad el hombre,

Es que ahora soy 20 años más viejo…

Me habría gustado conocer a aquel camarógrafo de cine. Conocía el sutil arte de decir las cosas sin decirlas.

Armando Fuentes Aguirre

Mirador

Mirador 2

Quevedo leyó el poema que le presentó un joven poeta moderno. (En todas las épocas ha habido jóvenes poetas modernos).

Cuando acabó la lectura, el jóven poeta moderno quiso saber qué le había parecido su poema.

-No le entendí -contestó don Francisco.

-Lo que quise decir -explicó el jóven poeta moderno- fue esto, y esto, y esto otro.

-Y si quisiste decir eso -le preguntó Quevedo- ¿por qué no lo dijiste?

Cuando un poema -o cualquier obra de arte- necesita explicación, pierde sentido. Porque el arte es expresión de la belleza y la belleza no necesita explicación.

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sic.  A.F.A.  El Comentario

Espero curarme de tí

No podía desaprovechar los magistrales dones en declamación que Marta nos obsequió aquella tarde en la playa… así que desde aquí hago público su tributo especial, por semejante capacidad memorística y por la entrega que inspira (con mucho hígado señores!!)

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines

(Uno es el Poema. Antología)

Sin comentarios… sólo aplaudo.